PROBLEMA NÚMERO 9
-No me sorprende que te lo tomes todo a la tremenda, siempre estás a la defensiva, buscando una razón, y da igual que sea de poco argumento, para contestarme como creo que no me lo merezco.
-Intento ser justo contigo, no lo hago con maldad.
-¿Justo? Cada contestación que me das actúa como una bala en mi pecho, me haces daño. No sé qué hacer contigo...
-Quizás deberías dejar de verme, de hablarme, de escribirme, y de llamarme...
-Intento ser justo contigo, no lo hago con maldad.
-¿Justo? Cada contestación que me das actúa como una bala en mi pecho, me haces daño. No sé qué hacer contigo...
-Quizás deberías dejar de verme, de hablarme, de escribirme, y de llamarme...
No hay comentarios:
Publicar un comentario