miércoles, 6 de octubre de 2010

PROBLEMA NÚMERO 9

-No me sorprende que te lo tomes todo a la tremenda, siempre estás a la defensiva, buscando una razón, y da igual que sea de poco argumento, para contestarme como creo que no me lo merezco.
-Intento ser justo contigo, no lo hago con maldad.
-¿Justo? Cada contestación que me das actúa como una bala en mi pecho, me haces daño. No sé qué hacer contigo...
-Quizás deberías dejar de verme, de hablarme, de escribirme, y de llamarme...

No hay comentarios:

Publicar un comentario